Sunday, December 03, 2006

Prosaica y sincera

No me da la gana de salir de casa. [el aburrimiento me ha vencido un domingo más]
No sé si seré una niña tonta, como dice Nacho, el caso es que me gusta Fito, sí...y además llevo falda y bailarinas de rayas.
A lo mejor sí que sé hacer un discurso, ser delegada de un país ante la OTAN, pero estoy harta de que los demás tengan horas para leer mientras yo estudio entre las líneas de una resolución de la ONU.
Estaría mucho mejor paseando por la calle Castelar, entre niños pijos y con los veleros y el Marítimo de fondo [que el viento sea del Sur y en madrid esté lloviendo]
A veces la prisa me atrapa en la ciudad y me consume tener que hacer el mismo trayecto cuatro veces al día. Por eso me cambio de abrigo, para por lo menos alterar el color de la rutina.
Creo sinceramente que no hago nada de lo que creo, salvo no ir a misa...soy uno de tantos ojalateros [ojalá pudiera hacer algo por frenar el cambio climático, por ejemplo].
En mis ratos libres me pierdo por blogs, fotologs, esflogs...lo que sea antes de morir sepultada.
A veces creo que debería estar estudiando algo de ciencias (echo de menos la Física), yo siempre fui rara.
De vez en cuando me cuelgo el cartel de niña repelente en la mirada y necesito saber siempre por qué y que los demás cuiden su ortografía.
Mi adicción a los pasatiempos empezó a los ocho años (primer viaje a México con uso de razón) con los autodefinidos y desde entonces no ha parado...me encantan los sudokus samurái de los domingos.
Me da vergüenza llamar por teléfono si existe la más mínima posibilidad de que me lo conteste la persona equivocada.
Siempre fui teatrera, algo hipocondriaca y muy exagerada en mis dolencias [tanto psíquicas como físicas]. Por otro lado, no sé si lo que me pasa es que tengo el umbral del dolor muy alto o el orgullo permanentemente encendido.

[me rei por no llorar...oye mira no sé lo que estoy diciendo]

Carril bici

Cuando regrese, habrá pasado tanto tiempo que hasta las olas me echarán de menos. Se me llenarán los bolsillos, los pies y los sandwiches de arena. Y no será verano, pero pasearemos en contra del viento [que el veintisiete siempre es huracán].
Por ahora, distingo los días por la ropa tendida en el balcón de enfrente y me esfuerzo en hacer lo que no sé, a ver si así aprendo. Aunque las manos no reconozcan el camino. Aunque nada más seas literatura y traquetees conmigo en el transporte público

Wednesday, November 29, 2006

Hay un monstruo debajo de mi cama

Hasta el final

Resulta que el Brent ha subido un poco más de lo previsto en el precio a 30 días hace un mes y ahora tenemos más dinero. Tu taza de café amenaza con derramarse sobre la parte cultural del periódico
-Pero ¿no te alegras?
-Y ¿en qué va a cambiar mi vida con eso?...al fin y al cabo, ya teníamos dinero.
-Te compraré un anillo de diamantes.

El diamante de la fresadora ha chocado con algo viscoso. La presión y la temperatura lo han partido en dos. No, no era petróleo.
-Excavar 500 metros más al Oeste. No nos podemos rendir.


Un jeque saudita dijo: "la Edad de Piedra no se acabó porque se acabaran las piedras".






.poniendo mis clases en práctica: ahora todo el mundo tiene prácticas.

Saturday, November 25, 2006

entrada número 100

Si fuera McDonald's, os obsequiaría con una bajada en los precios de mis hamburguesas, o quizás más sirope en los Sandys o cacahuetes. Sin embargo, me parece más apropiado un poema, descubierto bajo el cofre del tesoro [es de Almudena Guzmán].

Señor,
Usted no lo sabe
Y sin embargo sus arrugas,
Tersándome la mañana,
Me han obligado a iniciar una huelga de novios
Desde que lo conozco.

Y hoy
-mientras los dos mirábamos de reojo, cada uno
en un extremo de la barra-
mi guedeja más anarquista
ha optado definitivamente por afiliarse a sus ojos



Seguiremos paseando bajo el cielo anochecido, bajo el calor de un otoño, o la lluvia o el viento. Pasearemos por la calzada, peatonalizaremos la ciudad. Para colorear caminos, para hacer filosofía...para reinventar las leyes físicas. seguiremos escribiendo con pluma las historias y en papel, aunque la tinta se oscurezca y se amontone el trabajo.

Thursday, November 23, 2006

Somos tres si somos dos y ...

El señor López se sentía cansado y aturdido tras una velada desastrosa; los invitados ya estaban dormidos en sus confortables camas y él aun tenía que limpiar la sangre de la mesa de estudio desordenada, llena de utensilios inservibles con los que recorría el mundo en busca del lugar perfecto. Un día se le cayó un palo dorado y muy largo en el borde del camino. Y lo siguió persiguiendo. Hasta que llegaron a una cafetería antigua. Y nunca más se asustaron, ni volvieron a perderse por la ciudad. Aunque derramara el vaso de agua sobre la mesa no se borrarían los recuerdos del cristal ni el chiar de las gaviotas se desharía con el líquido, limpiándole el corazón. Quizás mañana todo fuese diferente, o quizás nunca sobrarían las palabras de impulso. Lo cierto es que quería saltar y alcanzar la rama que le había robado el sombrero. Se lo puso y rehizo el camino; si no se daba prisa no llegaríá al puerto a tiempo y el ferry zarparía sin él. Tenía cinco minutos para darle al play. Cinco minutos para largarse. O para volver y enfrentarse a todo. Ya no le daba tiempo a nada más. No podía recoger todo lo que habían tirado dentro del buzón. Junto a él, había una carta con un remitente extranjero: desde un país perdido en África un misterioso personaje, uqe decía ser misionero le pedía que cogiese el primer vuelo para reunirse con él en cualquier sitio y contarle todo lo que había pasado.

¿tengo que seguir hablando hasta quedarme sin voz?

Palabras que preguntan por soledad y planes de un viernes por la tarde.
Sueños que tienen prisa por despertarse.
Hojas que descubren la especulación vertical.
Días que corren para alcanzar la fecha señalada en el calendario.
Minutos que deaparecen mientras parpadeo.
Canciones que pierden todo sentido de 7 a 10 de la mañana.


Podemos solucionarlo

Piensa lo que dices
Puedes estar equivocado y aún así pensar que
todo va bien

Tuesday, November 21, 2006

Friday, November 17, 2006

¿tiene cinco minutos para una encuesta?

Creo que nunca había recibido tantas palmaditas como esta tarde...
Ha llegado el frío y he descubierto que mi humor es cíclico...
Espero que nunca os falten cinco minutos, ni para sonreír, ni para llorar.