Oh, cállate
Esa estúpida sensación de pensar que las canciones están escritas para ti.
- [...] esto no va a quedar así. Tendrás noticias mías.
- Baja la voz, la vecina está aporreando la pared. Creo que va a volver a llamar a la Policía.
- Esto es colmo, Amélie, el colmo. Que yo sepa, eres tú la que ha entrado en casa hecha una furia. Y soy yo el que tiene que soportar todas las noches tus frustraciones, tus sueños rotos. Tu pérdida de fe en el género humano. Todo. Y estoy harto, y por eso me voy. Así que agradéceme por lo menos que te haya esperado para poder despedirnos. Y no, en vez de eso, me montas un numerito.
- Hay que joderse contigo. Tan poquita cosa como parecías, ahora me reclamas hasta el enano de jardín, lo único que me queda de mi padre. Claro que él se encargó de borrarse a sí mismo durante años, no quiero que creas que te estoy cargando con eso.
-Yo sólo sé que ni tú ni yo ni nosotros, llegaremos demasiado lejos si seguimos como estamos. Yo me largo de París a vivir a Montpellier, que dicen que el clima es más amable. Espero que la SCNF consiga estar al menos 5 horas sin huelga.
A lo largo de mi vida, he firmado varias campañas por la condonación de la deuda externa a los países del Sur. Y ahora resulta que me entero, que dada la naturaleza del sistema, la condonación generalizada de la deuda, acarrearía más problemas que soluciones ... A veces estudiar me desmoraliza completamente.
Vives envuelto en el color de las aceras.
En el ruido de los coches día y noche pasando por mi calle.
Vives entre el gris pálido de las nubes, en la humedad de los charcos de lluvia.
Eres el pan, vino y postre del menú del día.
El chico que coge siempre el bus a las 9:27 en la parada de Guzmán el Bueno, con pantalón vaquero y mochila oscura.
Los jubilados del parque, de jersey vino burdeos.
No eres ni el primer cerezo florecido ni la última hoja del otoño.
Pero todo lo demás.
Todo esto es por el juego de sol y sombras.
Por la creciente inestabilidad de mis moléculas orgánicas, mi carencia de ATP. La protesta laboral que ya va para largo de los cloroplastos, hace ya mucho en huelga de celo.
Creí que era sólo el olor de las peluquerías. Pero hay más, mucho más. Mientras voy inhalando dióxido de carbono.
Debrecen, principios de milenio.
Hemos subido tú y yo al tranvía y no hemos pagado ni medio florín. Vamos a un concierto en el conservatorio, envueltos en bufandas de colores.
La ciudad sigue siendo perfectamente limpia.
Y sigue haciendo frío. Y yo leo mi libro que no hay quien pueda acabar,
pensando en un futuro, que no sé si será mío si quiera.
El tranvía frena con violencia,
y un policía municipal impúdicamente rubio sube y hace bajar a dos indigentes.
A nosotros nos da las buenas tardes.
y yo pienso en la imposibilidad de darle la vuelta al patrón de hegemonía. Y en las veces que me ha tocado estar abajo, en las veces que me han echado del tranvía, que he perdido la condición de persona, de sujeto de derechos. Y me da igual que sea imposible, porque habrá que intentarlo por lo menos.
Balbuceado por
Paz
a las
10:18 PM
¿Por qué? Chopin: Chopin: Nocturnes In F Major, Op. 15/1 - Andante Cantabile: Daniel Barenboim