Yo no soy va.lien.te
No era su culpa si las palabras se le atragantaban.
Si a veces sentía que explotaría en toda la tinta azul que se perdió en la autocensura.
No era su culpa regresar a casa anochecida y sola, con los pies arrastrados por la acera.
Si sólo podía llorar en la verosimilitud de la ficción y soñaba con una sala de cine vacía.
No era su culpa el vello de punta y la guitarra rasgando.
Si su sonrisa eran trocitos de muchas carcajadas fracturadas,
si la lluvia repiqueteaba en la ventana.
No era su culpa no tener llaves para todas sus puertas,
o no querer abrirlas.
'si se callase el ruido, quizá...'