No Porto
Que no parezca febrero.
Si yo fuera tú, río Duero, también vendría a parar aquí.
Los puentes, las gaviotas,
la belleza de un barroco exhuberante y casas de tejados
naranjas y estructuras
de madera.
Vendría aquí donde la calma no quiere decir que no pase nada.
La ropa tendida
los buzones y las cabinas.
Nueces, canela y calabaza.
Lluvia cristales y musgo.
Bloques de hormigón y fachadas de azulejo (verde).
Los gemelos, los hombros,
los párpados.
El agua, el maquillaje y el espejo.
Los labios rojos.
El ruido y los coches. Los pasos de
cebra.
El café que es barato y las casas
estrechas.
La piel de pirata.
Y ese momento en el que no sé de quién me acuerdo cuando las cosas me
recuerdan a ti.
Querer mandar una postal
...y echarte de menos.