La edad de los portazos
Ella tenía la edad de los portazos.
La edad en la que se empiezan a conocer las curvas peligrosas.
Tenía los ojos pintados y
los pantalones muy ajustados.
Ella tenía los peores años. Los más duros.
Y hacía cosas de las que sin saberlo,
se acabaría arrepintiendo.
La edad que casi nadie quiere repetir,
porque siempre está llena de miedos y complejos,
que se sortean por los pelos.
Ella tenía la edad de decir no.
Y hoy toda la ciudad le dice ven,
y ella está desorientada,
pero no quiere volver.