me vale cualquiera de jazz (siempre que sea buena).
Un año. Como si se hubiera gastado la pintura roja, y efectivamente he estado bajo el cielo sin estrellas (ni Norte) en tu Chamberí... y ni anarquista ni socialista, ni todo lo contrario.
Por debajo de mis pies no retumban palabras ácidas, ya nadie habita la penúltima página del periódico. Pasa el año, y crece la ciencia, tanto como tú. Y aquí, ni arriba ni abajo, me acuerdo de ti....A veces no hace falta ver las cosas, basta con intuirlas.