Friday, June 08, 2007

Aqui

Se quería ir de allí.
Ya cuando llegó, sabía que no aguantaría mucho tiempo en el mismo lugar, con las mismas calles y la misma frutería llena de señoras a las doce de la mañana. Se quería ir.
Se sentó frente al espejo y empezó a balbucear las cuatro palabras que sabía en cada idioma. Las que mejor sonaran se las guardaría como tarjeta de presentación para su nueva vide (que no es sino la continuación lógica de toda una serie de huídas).

En italiano: Io sonno Marco (siempre diría Marco) mierda!...Io sonno Myriam. Italia descartada, no podía ir por el mundo diciendo a todo el mundo que era Marco, a saber lo que pensaban en un país tan católico apostólico (y romano) como italia de una chica menuda -y frágil- que iba llamándose Marco por las calles de seguramente Siena.

En alemán: Ein zwei, ein zwei drei vier. Hallo Munich!!! en Alemania podría montar un grupo de rock.


En portugués: Fechado, obrigado y poco más. Aunque la verdad es que no le disgustaba la idea de cruzar esa frontera tras la que no se sabía muy bien qué había

y llegados a este punto, se dio cuenta de que quizás quería quedarse. Quieta y hablando. Quieta.
Quizás se había cansado de ir y quería estar.
Harta de venir de un país productor de nómadas.

Tal vez sólo tenía que reinventar su pasado y procurar hacer futuro con el presente.