Monday, December 10, 2007

Sigues siendo la primera palabra que aparece,

en riguroso orden alfabético,
en mi barra de direcciones.


Sigues ahogándote en un mar de color falso,
en una noche dormida del tirón,
demasiado del tirón.

Y yo,
sigo de este lado de la acera,
y piso los billetes de metro gastados,
y cruzo en rojo,
o en un verde que parpadea.
Y no puedo mirar más allá de mis narices
ni siquiera con el frío sol de otoño inviernecido.

Nunca se me dieron bien las despedidas,
a veces,
o siempre,
prefiero los 
hastaluegos.

4 comments:

distante.espejo said...

por supuesto. dije que nos veríamos pronto.
yo creo que me ahogo en las calles llenas de gente, viéndoles indiferentes dentro de esta jaula de grillos.
humanos.

un besazo

amandine said...

ni los puentes
ni los arcoiris
ni las sonrisas
se sujetaron nunca de un solo lado


ma petite

( i ever see you)

ven,
cruza el absurdo rápido

que al otro lado
te estoy esperando para darte
un abrazo, un beso

y un reguero de sueños

.JL. en los afelios said...

Y pisamos los billetes de metro gastados,
y cruzamos en rojo,

La vida sigue llevando por caminos raros...

Mejor un nos vemos.

Javier Herque said...

Es difícil cerrar una puerta con un “adiós”…siempre se queda atrapada alguna bufanda descolorida pero calida, alguna tarde sin terminar, alguna silaba que perdió el equilibrio y se cayo del renglón, alguna canción tartamudeando porque la aguja es de rueca…si, los “hastaluegos” son ese ultimo viaje del bonobús que nunca gastas.

Un beso.