Tuesday, May 13, 2008

Personaje 1

se podría llamar Miguel. Aunque la verdad es que tiene más cara de Pablo.

Se llama Miguel pero todos lo llaman Pablo.
Vive en una ciudad con mar. Una ciudad con mar y poco más.

Lee novelas. Aunque no sea verano.
Le gustó Moby Dick en su momento, después The Catcher in the Rye, y ahora se debate entre El coronel no tiene quién le escriba y Pedro Páramo.

Es más bien tímido y estudia Derecho porque no sabía que estudiar, pero al final le está gustando.
Todos dicen que no tiene madera de abogado, pero él estudia duro, y hace ya mucho que aprobó Romano.
Pablo cree que le tienen envidia, pero no se atreve a decirlo.

Vive en un piso compartido con dos chicas de Madrid y un estudiante Erasmus, de un país de esos del Este.
Por las tardes, trabaja en esa heladería del Paseo Marítimo que está abierta todo el año para los turistas. De vez en cuando se pasa a ver a sus padres, que no entienden por qué se fue de casa, si ellos lo cuidaban bien.
Miguel hace como que no oye, y sonríe a su madre, y su padre le pide que cambie la bombilla del salón, porque él llega sin escalera. Y Miguel lo hace.

Los jueves compra algún periódico extranjero, y lo lee. Una vez compró uno en ruso, y sólo pudo ver las fotos. Aunque luego Bram, su compañero, le tradujo algunas cosas.

Aunque de vez en cuando fuma, no soporta el humo en los bares, y pasa las noches a la puerta. Se ha hecho amigo de Rodrigo el portero colombiano del bar al que van sus amigos, y se ha enterado de que estudió ingeniería antes de dejar su país. No sabe si le parece injusto o no, porque la verdad, puede que no tuviera madera para ingeniero y solo estudiara ingeniería porque no sabía qué estudiar.

Cuando se mira al espejo, él se ve castaño y con los ojos de un color indefinido que sus compañeras han decidido llamar miel, y encima lo llaman rubio.

Miguel a veces no entiende nada.

2 comments:

Nina Mancuso said...

Hay tantas cosas que no entendemos...
al final no es cuestión de entender o no, sino de sentir...

DANI said...

Quizas si un dia se sienta a hablar con Pablo, pueda llegar a entender muchas cosas.

Besos