Monday, April 20, 2009

Madrid

He mirado suplicante al rockero de solana de Gran Vía, que hoy corría calle arriba cuando el acordeonista ha empezado a tocar la misma canción de todos los acordeones de todas las ciudades a las diez y media de la noche. El teatro había sido un echec cubierto en confetti lo suficientemente grande como para no odiarlo.
Ya no tengo abono.
Me han enseñado lo bonito que es el barrio, y lo he vuelto a aprender, como haré las veces que haga falta, porque hay cosas de las que no merece la pena cansarse.
De repente, me ha dado pena alejarme, y he sentido que huía. De nada en especial y de todo en particular.
Y la ciudad me ha ido encerrando.


y ni siquiera sé por qué os cuento esto.
Pero qué bonitos son los castaños de El Retiro.

2 comments:

el fantasma said...

y los almendros!

elena. said...

tienes un blog precioso.