Monday, April 05, 2010

Pasar inadvertido

Vives envuelto en el color de las aceras.
En el ruido de los coches día y noche pasando por mi calle.
Vives entre el gris pálido de las nubes, en la humedad de los charcos de lluvia.

Eres el pan, vino y postre del menú del día.
El chico que coge siempre el bus a las 9:27 en la parada de Guzmán el Bueno, con pantalón vaquero y mochila oscura.
Los jubilados del parque, de jersey vino burdeos.

No eres ni el primer cerezo florecido ni la última hoja del otoño.
Pero todo lo demás.

1 comment:

el fantasma said...

no somos nadie






ayer se murió una cabra