Monday, May 17, 2010

Franchissement

Hay muchas cosas que han cambiado, el barrio ya no es como era. En los cines, hay mil salas, y sólo cuatro mantienen esos carteles pintados a mano, en los que los labios de la protagonista siempre son de un rosa artificial, y el naranja se apodera de todas las escalas de color. Han ensanchado las aceras de tal forma que los domingos poco a poco van perdiendo en emoción, y los árboles crecen en macetas en vez de en alcorques, con lo graciosa que siempre me ha parecido esa palabra. Pero al torcer la esquina, para volver a casa, Matey sigue ahí, con mis ganas de trabajar en una papelería y los trenes, coches, aviones y barcos, y en la siguiente esquina, una tienda de espejos que en sus tiempos más lustrosos aseguraba vender lunas, sin llegar nunca a comprender todas las falsas expectativas que eso suscitó en cierta mente joven e impresionable.

2 comments:

Basu said...

Que tal, tuve que hacer un gran esfuerzo para leer donde decia comentar en tu blog jeje
si queres pasate por el mio

http://regalandorisas.blogspot.com/

el fantasma said...

si se pudiera comprar lunas, compraría una
:)