Thursday, June 21, 2007

D I Y

Sucede que me gustaría ser capaz de escribir como lo hacía.
Sin parar.
Sin pensar.
Sucede que comienza el verano y no sé cómo va a saber la sal.

Pero sucede también
que falta poco.
Tan poco que se puede decir nada.

Y que las notas escapan del piano.
Para hacerme teclear con los ojos cerrados.


y además, las palabras compuestas me provocan cosquillas en el paladar y sonrisa de sorpresa en un día de Reyes.

correveidile.

6 comments:

Alice ya no vive aquí said...

Sucede que a veces las palabras se atoran en la punta de los dedos. Y el verano da vértigo.

Pero sucede también que el tiempo es relativo y juega según sus reglas, sólo queda aceptaras y vivir con ellas.

Mientras te llenes de música y sonrisas, todo irá bien, niña, todo irá bien...

Tristancio said...

De acuerdo con Alice... "todo irá bien", aunque el agua del mar sea salada, como las lágrimas.

(El cuento me sigue dando vueltas... ¿Has estado en Santiago, verdad?)

Upita said...

Yo creo que sigues siendo capaz de escribir así. O por lo menos sigues siendo capaz de escribir de forma que emocionas.

La niña perdida said...

Sigues escribiendo realmente bien.
Las letras siguen ahi asomando entre tus dedos de poeta. Solo dales un poco de tiempo...las palabras compuestas a mi me haen reir. =)
Do it yourself...tu puedes Paz

Un besazo!

javier said...

Corriovinoymedijoqueteleyerayaquiestoy


“corriendo-sin-parar-sin-pensar”

Llevas razón, es como mejor se escribe…pero tu no dependes de la velocidad para provocar cosquillas y notas (a veces agridulces) con tus palabras…y sonrisas sea o no día de regalos para abrir…como los ojos.

Un beso.

botas de agua said...

suceden muchas cosas que yo te explicaría. cuando pasan los años y el tiempo ya nunca más te pertenece porque necesitas llegar a final de mes. suceden muchas cosas, con las letras, con los amigos, con el piano que se quedó en casa de tus padres, con las tardes entre semana en las que aún creías que el sol existe durante el día. sucede, sí. sucede que necesito notar el sabor de la sal para saber que no estoy enterrada y que en mi diccionario la palabra vacaciones cambió de significado, pero no desapareció.